Inventos que nunca serán inventados

(PERO QUE NOS GUSTARÍA QUE ALGUIEN LOS INVENTARA ALGÚN DÍA)

En tecnología automotriz:

Unas luces altas de automóvil, poderosas, potentes... pero traseras, para hacerle notar al de atrás que, efectivamente, sus luces estorban y así sienta el mismo efecto, con la misma intensidad.

Unos audífonos para aquel motociclista cuyo vehículo cuenta con ese sonido ensordecedor, molesto, violento e incómodo propio de la moto "envenenada"... Para que solo lo disfrute él y no perturbe ni irrite a los demás.

En biónica:

El sistema de inmunidad ante las altas temperaturas que poseen las mamás en la lengua y en los dedos. Si llega a desarrollarse científicamente podríamos echarnos a la boca sustancias como lava o metal ardiente.

En avances médicos:

La vacuna contra el guayabo. Pero que no esté al alcance del malos tragos.

En tecnología para el hogar:

Un aparato tan rápido y efectivo como el microondas pero que, en vez de calentar, enfríe la gaseosa, la cerveza, el juguito, la champaña. Las máquinas con agua helada que ponen en los supermercados no son muy efectivas que digamos.

En tecnología digital:

Un método para que la opción "buscar" de los sitios web sirva de verdad para "encontrar". La opción buscar de las páginas web nunca cumple ese lema del que busca encuentra.

En tecnología varia:

Un polígrafo que sirva.

En cultura y estilo de vida:

Una campaña realizada por una ONG internacional para que las mamás y abuelas dejen la costumbre de hablarnos en ese preciso momento en el que nos ponemos los audífonos.

Un sensor que nos notifique al instante que, después de comer, tenemos salsa untada en el cachete o una lechuga metida entre los dientes.

El método para aprender inglés durmiendo con una inglesa... De una noche para otra.

Fotografía: Alejandro Arango "Lelo".
Puedes encontrar más información acerca de Diego Peña en @Elpenultimotv